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Leishmaniasis

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Leishmaniasis

Mensaje por kullo el Dom Jun 17, 2012 1:10 pm

En España, la infección por leishmania suponía algunas decenas de casos anuales. Al menos hasta hace poco. En un pequeño municipio al sur de Madrid, en el norte de Fuenlabrada, se han registrado en los dos últimos años más de 200 casos. Según los especialistas, es el mayor brote de la infección en humanos que ha tenido lugar en España. Tal y como registra el boletín epidemiológico de esta comunidad, en 2008 y 2009 se registraron 15 casos anuales. Sin embargo, en 2010 hubo 108 casos y en 2011, 118, de los cuales se hospitalizó a 62 personas. Qué significa esta enfermedad para las personas, cuáles son las señales de alerta y cuáles son las medidas de prevención son algunas cuestiones que se pregunta parte de la población, sobre todo, si son propietarios de un perro.

Desde finales del año 2009, en los municipios de Fuenlabrada, Leganés y Getafe (zona sur de Madrid) ha habido un aumento en el número de casos de leishmaniasis visceral y cutánea, que se ha incrementado a lo largo de 2010 y 2011. Así se confirma desde el Grupo de Infecciosas de la Sociedad Madrileña de Medicina de Familia y Comunitaria, SoMaMFyC. Los últimos datos disponibles señalan que desde el 1 de julio de 2009 hasta el 1 de febrero de 2012, el área de Salud Pública ha registrado 209 casos: 93 viscerales y 116 cutáneos. El 83,7% de los pacientes residen en el municipio de Fuenlabrada. Los especialistas avisan de un nuevo despunte y contabilizan 228 casos registrados a 27 de febrero de 2012.
Hasta ahora, los registros epidemiológicos señalaban a la Comunidad Valenciana, Madrid y Cataluña, en orden decreciente, como las zonas donde se registraba mayor número de casos de leishmaniasis en personas -provocada por el Leishmania infantum-, con un total aproximado de 100 nuevos casos cada año (una tasa de 0,40 infectados por cada 100.000 habitantes). De estos, un 90% se corresponden con la forma de leishmaniasis sistémica, que afecta a todo el organismo.

**Cuando la leishmaniasis ataca a las personas --
La leishmaniasis se transmite por la picadura de la hembra de una pequeña mosca, el flebótomo, infectada con protozoos del género Leishmania. Para completar el ciclo del parásito, es imprescindible este insecto, que actúa como vector, ya que la enfermedad no es contagiosa entre personas. A menudo, el reservorio del parásito son los animales, sobre todo, los perros.

Esta parasitosis afecta en especial a niños -con un sistema inmune sano, pero todavía inmaduro- y adultos jóvenes y se asocia a personas inmunodeprimidas: un 43% tiene un estado de inmunodepresión (pacientes trasplantados) y, de estos, cerca del 28% son personas infectadas por el VIH. Se estima que, en España, entre el 7% y el 10% de la población canina -cifrada en más de 4,5 millones- está infectada, aunque en algunas zonas el porcentaje se estima en un 35%.

// La leishmaniasis se transmite por la picadura de la hembra de una pequeña mosca infectada con protozoos //

** Leishmaniasis: las señales de alerta --
Según la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica, SEIMC, hay distintas formas de leishmaniasis: la cutánea, que representa el 75% de todos los casos nuevos (L. braziliensis, L. guyanensis y L. panamensis); la forma mucocutánea, denominada también espundia o gangosa, más frecuente en Sudamérica, se detecta meses o años después de un episodio cutáneo en el 5%-15% de los casos; la leishmaniasis visceral, sistémica (o kala-azar) y una forma de enfermedad asintomática.

La leishmaniasis cutánea destruye las membranas y mucosas de boca y garganta y los cartílagos de la nariz. Los síntomas son: dificultad para respirar y para deglutir; lesiones en la piel que se convierten en heridas de lenta evolución (úlceras) y heridas en encías, lengua, labios y nariz; congestión y/o hemorragia nasal y rinorrea (secreción nasal).

Cuando la leishmaniasis es sistémica y afecta a un niño, lo hace de forma súbita y los síntomas primeros suelen ser tos, diarrea, fiebre y vómitos. Si es un adulto, este manifiesta fiebre mantenida, que puede durar entre dos semanas y dos meses (cíclica), además de cansancio extremo y falta de apetito, dolor abdominal, piel deshidratada, pálida y de color grisáceo y pérdida de peso. También de manera progresiva, hay un agrandamiento patológico del bazo (esplenomegalia), hepatomegalia (aumento del tamaño del hígado) y alteraciones en el recuento de las células sanguíneas.

Por norma general, la leishmaniasis sistémica requiere un tiempo de incubación que oscila de semanas a meses antes de ser evidente. Esta última, sin el tratamiento médico adecuado, es muy grave y tiene una tasa de mortalidad muy elevada. Algunos medicamentos utilizados están basados en una sustancia, el antimonio pentavalente. También se utiliza la anfotericina B, ketoconazol, miltefosina y paromomicina, entre otros.

** Medidas preventivas contra la leishmania --
Evitar la picadura de los flebótomos es la clave de la prevención. Para conseguir esta, se deben colocar aislamientos alrededor de las camas (si se está en una zona de riesgo), poner mosquiteras en las ventanas, usar repelente de insectos en la piel y ropa protectora. Hay que tener en cuenta que la máxima actividad de la mosca que actúa como vector oscila entre el anochecer y el amanecer. Las medidas ambientales suponen la reducción de la población de flebótomos.

La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid ha llevado a cabo en la zona afectada el desbroce, limpieza de parcelas, desecación de algunas lagunas y fumigaciones periódicas en zonas verdes donde habita el flebótomo que transmite la enfermedad, entre otras medidas.

** LA LEISHMANIASIS EN EL MUNDO --
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las leishmaniasis se registran en todos los continentes, excepto en Australia, y son endémicas en las regiones tropicales y subtropicales de 88 países. Su prevalencia es de 12 millones de enfermos y cada año hay unos dos millones de infectados nuevos, 500.000 con la forma visceral y casi 1.500.000 con la cutánea. Se asocia con una pérdida de años de vida saludable por parte de unos 2,4 millones de afectados y unos 50.000 mueren cada año de leishmaniasis sistémica que, en el grupo de enfermedades parasitarias, solo supera la malaria. La población en riesgo se estima en 368 millones de personas. Es una de las cinco parasitosis más importantes y pertenece al grupo de las "enfermedades olvidadas", debido a su amplia distribución, incidencia y dificultad de control.
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kullo

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Re: Leishmaniasis

Mensaje por kullo el Dom Jun 17, 2012 1:19 pm

El foco de transmisión de la leishmaniasis, tanto en personas como en perros, es un mosquito hembra. Esta es una enfermedad endémica y estacional, con muy poca incidencia en humanos. Aunque puede haber picos, como el ocurrido en Fuenlabrada (Madrid), donde desde el año 2010 se ha registrado un aumento de la incidencia de la leishmaniasis en personas. En el caso de los perros, la enfermedad sí puede llegar a revestir mucha gravedad si no se detecta y trata a tiempo.

La leishmaniasis canina es una grave enfermedad causada por un parásito, que se transmite a través de la picadura de un mosquito. Requiere un tratamiento paliativo y no curativo y, una vez que se contrae, hay que hacer controles periódicos para prevenir posibles rebrotes tras recibir el tratamiento.

** Leishmaniasis en personas --
Una persona no puede contraer la leishmaniasis a través de su perro, sino de la picadura de un mosquito hembra que pertenece al género Phlebotomus. En el caso de que el perro padezca la leishmaniasis, "no hay peligro de contagio a las personas si el animal está tratado", asegura Manuel Lázaro, veterinario de la clínica veterinaria Mirasierra. Por su parte, desde el Colegio Oficial de Médicos de Madrid se asegura que "la leishmaniasis es una enfermedad endémica de los perros y no supone un problema de salud para las personas".

// El tratamiento contra la leishmaniasis puede ser muy caro y depende del tamaño del animal //

Esto supone que solo tiene incidencia en ciertas zonas geográficas de España y, sobre todo, en ciertas épocas del año en que las temperaturas son más elevadas, como en primavera y verano.
Respecto a las personas, solo quienes tienen el sistema inmunitario débil pueden verse afectadas por la enfermedad con carácter grave. En el resto de los casos, el resultado de la picadura se traduce a menudo en una afección dermatológica. Luis Quesada, médico del hospital de La Princesa en Madrid, indica que las personas "no somos el huésped final del parásito, sino sus invitados, y si el sistema inmunitario funciona bien, puede acabar con él".
La leishmaniasis es una enfermedad estacional, es decir, reviste riesgo para la población canina en épocas en que los mosquitos están activos (de primavera a otoño). Es una enfermedad crónica e incurable, que el perro no transmite a las personas ni a otros animales. Solo puede haber riesgo de contagio cuando la persona tiene las defensas muy bajas, como en el caso de padecer tuberculosis o sida.
En zonas como el País Vasco o Cantabria, el riesgo de que los perros que viven allí contraigan la leishmaniasis es muy bajo. Y es que en estas zonas no habita el mosquito (hembra) que lo provoca. Sin embargo, en las regiones de la Cuenca Mediterránea española, sí hay alto riesgo para los perros de contraer la enfermedad.
El Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid, según un comunicado oficial sobre los casos de leishmaniasis en personas detectados en el municipio madrileño de Fuenlabrada, destaca que es "una enfermedad de baja incidencia en la población, a la que son especialmente sensibles personas inmunodeprimidas y enfermos crónicos. Si la enfermedad se diagnostica a tiempo, responde bien al tratamiento".
Por otro lado, en cuanto a la hipotética transmisión de la enfermedad de perros a personas, el colegio de veterinarios subraya que "el reservorio habitual es el perro, pero para que la enfermedad se transmita, es imprescindible la participación del vector (mosquito flebotomo), los perros no contagian la enfermedad directamente a otros animales ni a las personas por ninguna vía".

** Vacuna contra la leishmaniasis canina --
La nueva vacuna contra la leishmaniasis ha tenido buena acogida entre los propietarios de perros que conocen la gravedad que puede revestir esta enfermedad para sus animales. Las secuelas que padece el perro tras la enfermedad dependen del grado en que hayan sido afectados sus órganos. Pero si la leishmaniasis no se detecta pronto y no se aplica a tiempo el tratamiento necesario, puede resultar mortal.
La vacuna se puede colocar a los perros desde el año 2012, hasta entonces no existía ninguna. Manuel Lázaro opina al respecto que "esta vacuna tiene buenas expectativas en cuanto a su efectividad, aunque se deben seguir aplicando el resto de medidas preventivas contra la picadura de insectos". El veterinario explica que la vacuna se aplica en tres dosis y que se debe revacunar anualmente.
Esta vacuna no es obligatoria y su coste, por cada una de las aplicaciones, oscila en torno a 50 euros, pero las tarifas pueden diferir en cada clínica veterinaria. Manuel lázaro cree que "cualquier medida preventiva que se tome contra esta enfermedad, tan grave y de tratamiento tan costoso, está justificada". "Y si la vacuna ayuda a evitar la leishmaniasis, su aplicación es totalmente recomendable", agrega.
La nueva vacuna contra la leishmaniasis se puede aplicar a los cachorros sanos a partir de los seis meses de edad. De los perros vacunados contra la leishmania, el 92,7% no desarrollará síntomas clínicos, aclara Juan Antonio Aguado, veterinario y profesor de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid.

// La leishmaniasis es una enfermedad crónica e incurable que el perro no transmite a las personas ni a otros animales //

Por el contrario, sin la vacuna, alrededor de un 20% de los perros contagiados por la enfermedad tenían síntomas. "La vacuna desarrolla inmunidad celular, es decir, las células destruyen la enfermedad", explica Juan Antonio Aguado, veterinario, quien añade que "los perros con anticuerpos no se pueden vacunar, porque la vacuna no les va a curar".

** La prevención, la mejor arma contra la leishmaniasis --
La prevención contra la enfermedad no solo se puede llevar a cabo a través de la vacuna, sino también mediante controles anuales con análisis de sangre, sobre todo después del verano, ya que con el calor proliferan los mosquitos, en especial, en las zonas donde hay más humedad.
El tratamiento contra la leishmaniasis puede ser muy caro y depende del tamaño del animal. Cuanto más grande sea el perro, más costoso será. Si el grado en que se ha visto afectado el perro por la enfermedad no es muy alto, puede llevar una vida normal, pero con controles para detectar nuevos brotes.

** Prevención y síntomas de la leishmaniasis --
Además de vacunarse, la prevención contra la enfermedad consiste en la lucha frente al mosquito que la transmite. Para ello se requiere:

•Colocar a los perros collares repelentes de mosquitos.
•Usar mosquiteras en las ventanas de las casas de campo y playa.
•No pasear cerca de los ríos o zonas húmedas al atardecer, que es cuando más actividad tienen los mosquitos.
•Usar productos antiparasitarios externos regularmente, también actúan de repelentes.
•Fumigar en zonas con alta densidad de mosquitos.
•Usar velas o espirales en las terrazas que los ahuyenten.
•En el interior de las casas, conviene usar enchufes antimosquitos que protejan a toda la familia.

-- Los síntomas de la leishmaniasis canina son:

•Pequeñas pérdidas de pelo por la zona de la cabeza, caspa.
•Crecimiento anormal de las uñas.
•Dermatitis o inflamación de la piel.
•Heridas que no cicatrizan.
•Úlceras en la cabeza y extremidades.
•Inflamación de los ojos.
•Atrofia muscular, sobre todo por la cara (aspecto envejecido y expresión triste), cansancio, fatiga y mucha debilidad.
•Pérdida muy notable de peso, fiebre, hemorragia nasal, inflamación de las articulaciones o cojera.
•Aumento del tamaño de los ganglios linfáticos (cuello, cara interna de las patas).

En caso de notar alguno de estos síntomas, es recomendable acudir sin dilación al veterinario.
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kullo

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