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reiki rosacruz -7-

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reiki rosacruz -7-

Mensaje por kullo el Miér Sep 14, 2011 8:20 pm

de la columna vertebral. Aunque tenga las mismas conexiones que el anterior, está especialmente relacionado con los órganos genitales.

EL CUARTO GANGLIO LUMBAR

El cuarto ganglio lumbar está situado entre la cuarta y la quinta vértebras lumbares, a ambos lados de la columna vertebral. Además de las conexiones comunes con el ganglio anterior, está en relación directa con el nervio ciático.

EL QUINTO GANGLIO LUMBAR

El quinto ganglio lumbar está situado entre la quinta vértebra lumbar y la primera vértebra sacra, a ambos lados de la columna vertebral. Tiene las mismas conexiones que el cuarto ganglio lumbar.
En el esquema de consulta podrá comprobar que el segundo, tercero, cuarto y quinto ganglios lumbares se unen en uno de los ganglios mesentéricos. Además debe saber que cualquier tratamiento a efectuar sobre las partes del cuerpo relacionadas con ellos, debe ser aplicado en la región situada al nivel del segundo, tercero y cuarto ganglios lumbares. En cuanto a la parte delantera del cuerpo, se encuentran en la zona dorsal que corresponde aproximadamente, a la altura del ombligo. Esta indicación le permitirá localizarlos con facilidad tanto en su propio cuerpo como en el de los posibles pacientes.

LOS CUATRO GANGLIOS SACROS

Los ganglios sacros no se utilizan nunca en los tratamientos Rosacruces ya que todas las partes del cuerpo relacionadas con ellos son más accesibles a través de los ganglios lumbares.
En el próximo capítulo comenzaremos a considerar la manera en que debe proceder para estimular negativa o positivamente los ganglios ortosimpáticos a fin de aportar al cuerpo la energía negativa o positiva que necesita cuando está enfermo.
Al estudiar este capítulo dedicado a examinar los ganglios ortosimpáticos, ha debido notar que el número de órganos alimentados con energía positiva o negativa puede variar y que no están situados en la misma región del cuerpo, lo que significa que hay unos ganglios que son más importantes que otros. Le habrá parecido evidente que será sobre el primer ganglio cervical sobre el que nos centraremos para tratar todo tipo de desarreglos relacionados con los órganos de la cabeza o del cuello. En cuanto al ganglio único que asocia el tercero cervical con el primero torácico, lo utilizaremos prioritariamente para tratar los males localizados en los miembros superiores y en los órganos torácicos. Para aplicarlos tratamientos rosacruces destinados a disminuir las anomalías funcionales de la mayor parte de los órganos abdominales, utilizaremos sobre todo el décimo y undécimo ganglios torácicos. Para los desarreglos producidos en la región de los órganos genitales, de los miembros inferiores o en el trayecto del nervio ciático, nos concentraremos preferentemente sobre el segundo, tercero y cuarto ganglios lumbares. Como es obvio, volveremos a hablar de este tema en los próximos capítulos.
Puesto que hoy hemos hablado del emplazamiento de los ganglios ortosimpáticos, debernos precisar que se encuentran aproximadamente a un centímetro de la espina dorsal, a ambos lados de la columna vertebral. En el próximo capítulo veremos que, dependiendo de los tratamientos, deberá utilizar los dedos pulgar, índice y medio de la mano izquierda o de la derecha sobre los ganglios situados en la cadena ortosimpática izquierda o derecha. Puesto que se encuentran a aproximadamente un centímetro de la espina dorsal, por el simple hecho de colocar los extremos de los tres primeros dedos de una u otra mano en contacto con la columna vertebral en el lugar que se le ha sido indicado en este capítulo, se pondrá automáticamente en contacto con ellos y con sus órganos asociados.

CAPÍTULO XIV

Hemos dedicado los capítulos anteriores al estudio del sistema nervioso autónomo y de los ganglios ortosimpáticos. Hoy vamos a comenzar a abordar la manera de actuar para aliviar o curar ciertos desarreglos que pueden afectar a las personas de su entorno. Queremos recordarle que si no es usted un profesional de la medicina o de alguna materia relacionada con ella, debe limitar el empleo de nuestras técnicas de curación a sus allegados, parientes o amigos.
Si las personas a las que aplica el tratamiento no son estudiantes de misticismo, explíqueles sencillamente que su manera de actuar está basada en leyes naturales que permiten obtener provecho de las energías del cuerpo. También debe insistir en que este método permite crear un canal a través del cual se ponen en movimiento poderosas fuerzas cósmicas que sirven para restablecer en ellos la armonía necesaria para su curación. Es necesario que actúe con toda modestia, sin presumir de los resultados obtenidos. Si quieren saber más cosas será usted quien debe decidir lo que debe o no decir. Puede, por ejemplo, explicar que esta terapia está basada en una estimulación negativa o positiva de los ganglios ortosimpáticos que están en relación con el órgano enfermo. Si lo juzga necesario, puede añadir que la estimulación actúa directamente sobre el cuerpo psíquico, y por repercusión, sobre el cuerpo físico. Hay otro punto sobre el que deseamos atraer de nuevo su atención y es que en ningún caso debe obtener un provecho financiero de los tratamientos místicos que decida aplicar a otros. Esto sería contrario a la ética y al altruismo que debe caracterizar el servicio que debemos prestar a nuestros hermanos los seres humanos. Si es usted médico o ejerce una profesión próxima a la medicina, la utilización de la terapia Rosacruz no debe suponer para usted ningún problema, ya que está perfectamente integrada en los tratamientos que tiene derecho a dar a sus pacientes. Pensarán sencillamente que se trata de un tratamiento que usted acostumbra a practicar en su calidad de titulado en medicina.

LA TERAPIA ROSACRUZ

Todo esto nos lleva ahora a definir con más precisión que es lo que entendemos por tratamientos rosacruces. En los capítulos anteriores hemos explicado que la división ortosimpática del sistema nervioso autónomo está formado por dos cadenas de ganglios que están situadas una a la derecha de la columna vertebral y otra a la izquierda. También ha aprendido que la cadena ortosimpática de la derecha aporta una energía psíquica predominantemente positiva a todos los órganos relacionados con ella, mientras que la de la izquierda les transmite una energía que es predominantemente negativa. Hemos insistido en que la buena salud depende del equilibrio perfecto entre las cualidades negativas y positivas de la Fuerza Vital que anima cada célula, y por extensión, entre las cualidades positiva y negativa de la contrapartida psíquica de cada órgano o función del cuerpo físico, lo que significa que cuando este equilibrio no es respetado, se crea una discordancia que se manifiesta con la aparición de molestias o enfermedades. La finalidad de la terapia Rosacruz es, por tanto, intervenir cuando se produce este desequilibrio en el propio organismo o en el de algún allegado. ¿Cómo? Estimulando con energía positiva o negativa el ganglio ortosimpático que está en relación con la parte del cuerpo donde se ha producido el desorden o se siente malestar.
Ahora vamos a explicar cómo hay que proceder para estimular un ganglio ortosimpático. De manera general, diremos que cuando se estimula la energía positiva se está dando un tratamiento positivo y que cuando se estimula la energía negativa se está dando un tratamiento negativo. Como ya hemos dicho en libros anteriores, constantemente se está desprendiendo un flujo magnético de los tres primeros dedos de cada mano, o sea, del pulgar, del índice y del medio. Esto se debe a que estos tres dedos contienen terminaciones nerviosas que proceden del nervio radial que comunica con los tres ganglios cervicales, que a su vez, están en relación con el hipotálamo, la glándula pituitaria y la glándula pineal, por lo que el magnetismo que transmiten es una energía psíquica que procede directamente ole los centros autónomos superiores. Puesto que la parte derecha del cuerpo es predominantemente positiva y la parte izquierda predominantemente negativa, se deduce que los tres primeros dedos de la mano derecha irradian una energía positiva, mientras que los tres primeros dedos de la mano izquierda irradian una energía negativa, por tanto, utilizaremos la mano derecha para estimular positivamente los ganglios ortosimpáticos, o dicho de otro modo, para efectuar un tratamiento positivo, y la mano izquierda para estimular negativamente estos mismos ganglios, es decir, para dar un tratamiento negativo.

EL TRATAMIENTO POSITIVO

Todo tratamiento positivo debe efectuarse aplicando los tres primeros dedos de la mano derecha sobre el lado izquierdo de la columna vertebral del paciente justo encima del ganglio ortosimpático que está en relación con la parte u órgano del cuerpo que se quiere estimular positivamente. Para conocer el lugar exacto del ganglio, debe remitirse al capítulo anterior. Mientras mantiene los dedos sobre el ganglio apropiado, debe ejercer un poco de presión y efectuar al mismo tiempo una serie de respiraciones profundas positivas. Le recordamos que estas se efectúan inspirando profundamente por la nariz, reteniendo el aire inspirado en los pulmones tanto tiempo como sea posible sin experimentar molestia y espirando el aire lentamente por la nariz.
Esta respiración debe ser efectuada a lo largo de todo el tratamiento positivo, que no debe exceder de cinco a diez minutos por sesión.

EL TRATAMIENTO NEGATIVO

Todo tratamiento negativo debe ser efectuado aplicando los tres primeros dedos de la mano izquierda sobre el lado derecho de la columna vertebral del paciente justo por encima del ganglio ortosimpático que está relacionado con la parte o el órgano del cuerpo al que se quiere estimular negativamente. Mientras está efectuando el tratamiento, debe proceder a una serie de respiraciones profundas negativas de aproximadamente cinco a diez minutos de duración. Estas como usted ya aprendió son hechas inhalando profundamente por la nariz, exhalando completamente también por la nariz y manteniendo los pulmones vacíos por el tiempo máximo posible sin experimentar molestias.
Si en caso de necesidad, efectúa correctamente cualquiera de los dos tratamientos, experimentará en ambos casos una especie de hormigueo en el pulgar, en el índice y en el dedo medio. El paciente tendrá la misma sensación en el lugar en el que se está ejerciendo la presión de los dedos, tanto si se trata de la mano derecha como de la mano izquierda. Este hormigueo procederá del estímulo positivo o negativo del ganglio correspondiente y del paso del flujo magnético entre usted y su paciente. Algunas veces deberá alternar el tratamiento positivo con el tratamiento negativo. En este caso, el tratamiento positivo deberá ir siempre a continuación del tratamiento negativo. Esto se debe a que el positivo tiene una naturaleza penetrante, mientras que el negativo es de naturaleza absorbente. Para efectuar un tratamiento doble es preciso, por tanto, establecer primero la condición negativa que debe servir de receptáculo al aporte de energía positiva.
Si es usted zurdo y su paciente no lo es, su cadena ortosimpática y su parte izquierda son predominantemente positivas, mientras que la cadena ortosimpática y la parte derecha de su cuerpo son predominantemente negativas. Para dar un tratamiento positivo, deberá proceder a una serie de respiraciones profundas positivas, manteniendo siempre los tres primeros dedos de su mano izquierda sobre el lado izquierdo de la columna vertebral del paciente, justo encima del ganglio sobre el que va a operar. Por el contrario, para dar un tratamiento negativo, deberá hacer respiraciones profundas negativas, utilizando los tres primeros dedos de su mano derecha para ejercer una ligera presión sobre el lado derecho de la columna vertebral del paciente, en el lugar del ganglio apropiado.
Si usted es diestro y debe dar tratamiento a un zurdo, el proceso respiratorio es el mismo, pero deberá aplicar los dedos de su mano derecha sobre el lado derecho de su columna vertebral para darle un tratamiento positivo, mientras que para transmitirle un tratamiento negativo, deberá colocar los dedos de su mano izquierda sobre el lado izquierdo de su columna vertebral. Finalmente, nos queda el caso en el que un zurdo quiere dar un tratamiento Rosacruz a otro zurdo. En este caso, como ya habrá adivinado, para un tratamiento positivo el operador debe aplicar los dedos de su mano izquierda sobre el lado derecho del paciente, y para el tratamiento negativo, los dedos de su mano derecha sobre el lado izquierdo del paciente. Las respiraciones profundas serán las convenidas.
Para resumir, diremos que las respiraciones profundas tanto positivas como negativas, se efectúan siempre tal como hemos indicado, independientemente de que el operador o el paciente sean zurdos. Pero en cambio, es preciso vigilar cual es la polaridad propia de sus manos cuando entran en contacto con la polaridad opuesta del paciente. Si le resulta más cómodo y le parece difícil aplicar los tres dedos durante ciertos tratamientos, puede aplicar sobre el ganglio solo los dedos pulgar e índice, e incluso únicamente el pulgar, pero si le es posible, utilice el pulgar, el índice y el medio juntos.
Volveremos sobre estos puntos tan importantes antes de finalizar este libro. Pero vamos a rogarle que lea varias veces este capítulo y que asimile correctamente los principios contenidos en ella. En los cuatro próximos capítulos, le presentaremos varios esquemas que deben ser estudiados y que son una representación gráfica de los ganglios ortosimpáticos sobre los que deberá aplicar los tratamientos Rosacruces y también le explicaremos la naturaleza del tratamiento que se debe efectuar en función a ciertos desarreglos especiales.

CAPÍTULO XV

Este capítulo y los tres que siguen, están constituidas por esquemas sumamente importantes puesto que contienen una lista de aquellos trastornos, más o menos graves, que pueden ser aliviados o curados por medio de la terapia Rosacruz. Además, en ellos está indicado con claridad el tipo de tratamiento que hay que efectuar para tratarlos, así como el ganglio o los ganglios que hay que utilizar. Cada uno de estos esquemas es una síntesis de los conocimientos que poseemos en cuanto a la división simpática del sistema nervioso autónomo y sobre la manera de utilizarlo para tratar la mayor parte de enfermedades que puede sufrir el hombre. Nuestra terapia también es utilizada cotidianamente por ocultistas que ejercen una profesión médica. Debe, por tanto, concederle toda su atención a fin de familiarizarse perfectamente con su contenido.
Las enfermedades que figuran en el lado izquierdo de estos cuatro esquemas deben ser tratadas con un tratamiento positivo. Mientras que las que figuran en el lado derecho, necesitan un tratamiento negativo. El esquema que hoy someternos a su estudio está especialmente relacionado con aquellos estados patológicos que pueden ser tratados aportando una estímulo negativo o positivo al primer ganglio cervical. Le recordamos que este ganglio está situado en la cavidad de la nuca, ala altura de la boca, a ambos lados de la columna vertebral. Aunque en el esquema está reflejado también el segundo ganglio cervical, casi nunca es utilizado en la terapia Rosacruz, ya que todos los trastornos que pueden ser aliviados a través suyo también pueden ser tratados a través del tercer ganglio cervical que es mucho más fácil de localizar.

EL DOLOR DE CABEZA

Podrá comprobar que en la tabla de este capítulo no se ha indicado ningún tratamiento específico para el dolor de cabeza. Esto se debe a que hay que buscar el origen de este mal en otras partes del cuerpo, ya que suele depender de factores que no tienen ninguna conexión directa con los órganos de la cabeza, por tanto, no existe ningún estímulo que, aplicado al primer ganglio cervical, pueda neutralizar el origen de un dolor de cabeza que es resultado de otras causas. Para aliviar, al menos temporalmente, a una persona que sufra de migrañas, debe proceder de la manera siguiente:
- Sitúese detrás de ella y ponga los dedos índice y medio izquierdos unidos de la mano izquierda sobre su sien izquierda, y los dedos medio e índice de la mano derecha sobre su sien derecha.
- Mientras mantiene los dedos en esa posición, haga tres respiraciones profundas neutras, que como ya sabe, se efectúan inspirando y espirando profundamente por la nariz, sin bloquear la respiración. Es decir, la respiración profunda neutra consiste en inspirar y espirar profundamente por la nariz, volver a inspirar y espirar de nuevo profundamente por la nariz, continuando así, sin ninguna interrupción entre las respiraciones.
- Retire los dedos y haga una pausa de alrededor de un minuto. Respire normalmente a lo largo de esta pausa.
- Vuelva a colocar los dedos índice y corazón de cada mano como se le ha indicado anteriormente, y mientras los mantiene así, haga otra serie de tres respiraciones profundas neutras.
- Retire los dedos y haga una nueva pausa de aproximadamente un minuto, respirando normalmente.
- Repita la operación por tercera vez.
- Una vez hechas tres aplicaciones con los dedos medio e índice en las sienes del paciente, efectuando cada vez una serie de tres respiraciones profundas neutras, coloque la palma de la mano derecha en su frente durante un tiempo aproximado de, tres minutos mientras respira normalmente.
- Retire la mano: el tratamiento ha terminado. Pero si quiere reforzarlo, puede repetir el proceso después de una pausa de al menos quince minutos.
Aunque este tratamiento es muy eficaz para aliviar el dolor de cabeza producido por la migraña, insistimos en que no sirve para curar sus causas, pues como ya hemos dicho, depende de factores que no suelen tener ningún lazo directo con las actividades orgánicas de la cabeza. Está suficientemente probado que existen diversos factores que pueden causar estos dolores, tales como el stress, la fatiga, la ansiedad y los desarreglos digestivos. Entre las causas de la migraña que si están relacionadas con los órganos de la cabeza, la más frecuente suele ser la que tiene su origen en una visión deficiente. En todos los casos, aunque se pueda obtener alivio por medio de la terapia rosacruz, es preferible acudir a un médico, que por medio de los apropiados análisis, confirme la causa exacta de este trastorno.

CAPÍTULO XVI

El esquema presentado en este capítulo está relacionado con los estados patológicos que pueden ser aliviados o curados aplicando un tratamiento positivo o negativo sobre los ganglios simpáticos comprendidos entre el tercero cervical y el cuarto torácico. Entre todos estos ganglios debe prestar una especial atención al tercero cervical, que vamos a recordarle, forma un único ganglio con el primero torácico. De hecho, todos los trastornos indicados en este esquema pueden ser tratados por medio de este ganglio único, ya que está en relación directa con muchos órganos, y especialmente, con aquellos que intervienen en las funciones respiratorias y cardíacas. Por otra parte, todo estímulo efectuado sobre él, incide indirectamente sobre los dos primeros ganglios cervicales.
Como ya hemos dicho anteriormente, el tercer ganglio cervical (primer ganglio torácico), está situado en la base del cuello, en el lugar en que éste se une al tronco. Para ser más exactos, se encuentra a ambos lados de la columna vertebral, a la altura de la primera vértebra que no gira cuando se vuelve la cabeza. Su tamaño es relativamente importante, y todo tratamiento efectuado en esta zona es eficaz para las enfermedades mencionadas en las páginas siguientes. En cuanto a la parte delantera del cuerpo, recuerde que se encuentra en la cavidad situada sobre el esternón.
Al igual que le rogamos que hiciera con el esquema anterior, ahora vamos a pedirle que preste toda su atención al que figura en este capítulo.

EL DOLOR DE CABEZA

En el capítulo anterior le presentamos un tratamiento especial para tratar la migraña, aunque debe quedar entendido que la eficacia de este tratamiento se limita a aliviar el dolor, pero no sirve para neutralizar su causa real. El método que le ha sido explicado debe ser utilizado cuando el operador y el paciente son diestros, pero no siempre es así.
- Si el operador y el paciente son zurdos, el conjunto del proceso indicado sigue válido; si sólo lo es el operador, al final del tratamiento debe aplicar la palma de su mano izquierda sobre la frente del paciente, puesto que en su caso, es esta mano la que irradia un magnetismo positivo.
- Si cualquiera de los dos es zurdo, el operador debe situarse delante del paciente colocando su índice derecho sobre la sien izquierda y su índice izquierdo sobre la sien derecha, de manera que la polaridad positiva de uno esté en contacto con la polaridad positiva del otro, y lo mismo ocurre con la polaridad negativa de ambos. Cuando el operador es zurdo, al final del tratamiento, debe poner la palma de su mano izquierda sobre la frente del paciente, pues tal cuino hemos indicado anteriormente, es de esta mano de la que emana su magnetismo positivo.
- En todos los casos, el proceso respiratorio es el mismo, no importando el sentido en que se aplica la mano derecha. De hecho, la aplicación de la palma de esta mano tiene la facilidad de crear una especie de cortocircuito benéfico que sirve para aliviar la migraña.
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